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Tu Negocio es un Árbol

Tú cómo yo sabemos que los árboles son seres vivos que viven por muchos años, que  incluso van de generación en generación. Eso es precisamente lo que deberías buscar a través de tu negocio y por eso aquí te comparto las cinco razones por las que tu empresa es como un árbol.

  • Es un proyecto a largo plazo. Un árbol no crece de la noche a la mañana, tomará años para que sea grande y fuerte. Si estás pensando que tu negocio dará resultados significativos pronto, mejor búscate un trabajo. Un negocio, especialmente al principio, requiere de inversión de tu tiempo, energía y algo de dinero. Eso poco a poco irá generando un efecto compuesto que irá agregándole valor a tu proyecto. Entre más paciencia tengas, tu negocio te dará dividendos con mayor impacto. 
  • Debe crecer más que tú. Siempre esperas que el árbol sea más alto que tú. Asi tienes que pensar con tu negocio. Tu verdadero propósito al lanzar una empresa no debe ser obtener un cheque mensual. El objetivo es que tu negocio sea una entidad que genere riqueza y que tú podrás vender o heredar en el futuro. El negocio te va a trascender y va ser más que lo que tú eres y eso está bien porque quiere decir que el negocio tendrá un valor que podrás eventualmente capitalizar.
  • Debe crecer por sí mismo. Así como cuando un árbol no te pide permiso para desarrollar sus ramas. Aunque sea tu negocio, en realidad es una persona ajena a ti. Con necesidades propias, en el que tendrás que implementar sistemas, procedimientos que ayuden a que pueda ser operado sin ti al mando. 
  • Debes estar pendiente en todo momento. Un árbol podrá estar plantado en tu jardín pero de todas maneras siempre deberás ponerle atención. En época de invierno seguramente tendrás que poner un abono especial y en el otoño deberás barrer sus hojas.  Así con tu negocio, no podrás aparar tu vista, por más sistemas que estén en funcionamiento siempre necesitarás estar disponible para intervenir y tomar alguna determinación que ayude a que siga siendo viable.
  • Las raíces son lo más importante. Se trata de los cimientos que se colocan antes que cualquier otra cosa. Las decisiones que tomes al principio de tu emprendimiento serían muy importantes. Reflexiona sobre los resultados que quieres obtener, el mercado al que quieres servir, la necesidad que cubres y la solución que ofreces. Esas definiciones ayudarán a que, así como en un árbol, la base sostenga un crecimiento fuerte.

Tu negocio es un ser vivo que debe permanecer cuando tú ya no estés, sólo así habrá valido la pena. Acuérdate de nutrirlo, cuidarlo para que algún día te dé los frutos por los que has estado trabajando tanto.